Técnicas de impresión para artículos promocionales

La técnica no se elige por gusto: la imponen el material, la forma de la superficie y el número de colores del logo. Esta guía recorre las cinco principales y cuándo toca cada una.

Tabla de decisión rápida

TécnicaSuperficieColoresFortalezaLímite
SerigrafíaPlana o cilíndrica1–4 planosCoste por unidad en tiradas largasCada color es una pasada
TampografíaPequeña, curva, irregular1–4 planosLlega donde nada más llegaÁrea reducida
SublimaciónPoliéster claroIlimitadosFotografía y todo colorSolo poliéster, solo claro
BordadoTextilHilos limitadosPercepción de calidadDetalle fino y degradados
LáserMetal, madera, bambúNingunoPermanenteEl color es el del material

Serigrafía

Se fuerza tinta a través de una malla con el diseño recortado. Cada color necesita su propia malla y su propia pasada.

Elígela cuando el logo tenga colores planos definidos y la tirada sea media o larga. El coste de preparar las mallas se reparte entre las unidades, así que a partir de cierto volumen es la opción más económica por unidad.

Evítala cuando el diseño tenga degradados o más de cuatro colores: cada color añade preparación y precio.

Es la técnica habitual en lanyards, bolsas de tela y textil.

Tampografía

Un tampón de silicona recoge la tinta de una plancha grabada y la deposita sobre el objeto. Como el tampón se deforma, se adapta a superficies curvas e irregulares.

Elígela cuando imprimas sobre bolígrafos, encendedores, llaveros o cualquier objeto pequeño donde la serigrafía no puede apoyarse.

Evítala cuando necesites un área grande: el tampón tiene un tamaño máximo y el resultado pierde definición si se fuerza.

Sublimación

El diseño se imprime en papel con tintas especiales y el calor lo convierte en gas que penetra en la fibra de poliéster. No queda una capa encima: el color forma parte del tejido.

Ventajas reales: no se cuartea ni se despega con el uso, el tacto no cambia, y permite cubrir toda la superficie con fotografías o degradados.

Limitación absoluta: necesita poliéster —sobre algodón no agarra— y de color claro, porque la tinta no cubre, tiñe. Sobre un cordón negro no se ve.

Bordado

Hilo cosido sobre el tejido. El coste se calcula por número de puntadas, no por número de colores.

Elígelo cuando busques percepción de calidad: polos, sudaderas, gorras y ropa laboral. Un bordado comunica durabilidad de una forma que ninguna impresión consigue. Nuestro textil incluye la marca Roly, fabricada en España.

Evítalo cuando el logo tenga texto muy pequeño o degradados: el hilo tiene un grosor mínimo y por debajo de cierto tamaño el texto se convierte en una mancha.

Grabado láser

Un láser quema o vaporiza la capa superficial. No añade material: revela el color del propio objeto.

Elígelo cuando trabajes con metal, madera o bambú y quieras un resultado permanente y sobrio. Es la técnica de las herramientas, los llaveros metálicos y los artículos de escritorio de gama alta.

Evítalo cuando el logo dependa del color corporativo: el grabado será del color del material, no del tuyo.

Los tres errores que más caros salen

  1. Enviar el logo en JPG. Todo lo anterior necesita vectorial. Revectorizar añade días y altera los detalles finos.
  2. Elegir la técnica antes que el producto. Es al revés: el producto y su material descartan técnicas, y sobre las que quedan se decide.
  3. No pedir prueba con logos de texto pequeño. En bordado y tampografía, un cuerpo de letra que se lee perfectamente en pantalla puede ser ilegible en el objeto.

Si tienes claro el producto pero no la técnica, pídenos presupuesto con el logo y te decimos qué admite.

Preguntas frecuentes

¿Qué técnica de impresión es la más barata?
Depende del volumen. La serigrafía tiene un coste de preparación por cada color, pero ese coste se reparte entre las unidades, así que en tiradas medias y largas con pocos colores planos es la más económica por unidad. En tiradas cortas la diferencia se reduce mucho.
¿Se puede sublimar sobre algodón?
No. La sublimación necesita fibra de poliéster para que la tinta penetre; sobre algodón no fija. Además el tejido debe ser de color claro, porque la tinta de sublimación tiñe pero no cubre.
¿Cuándo conviene bordado en lugar de impresión?
En polos, sudaderas, gorras y ropa laboral, cuando se busca percepción de calidad y durabilidad. No conviene si el logo lleva texto muy pequeño o degradados, porque el grosor del hilo impone un tamaño mínimo legible.
¿Por qué el grabado láser no respeta mi color corporativo?
Porque el láser no añade tinta: retira o quema la capa superficial y revela el color del propio material. El resultado es permanente y sobrio, pero siempre del tono del metal, la madera o el bambú.